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El Desván de la Mente: Basta ya de gilipolleces

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Ya basta de gilipolleces. Ya basta de tomaduras de pelo, de eslóganes publicitarios basados en todo para el pueblo pero sin el pueblo. Basta ya de ninguneo, de hacernos culpables de vuestros errores, de tachar a los ciudadanos de pésimos marineros cuando las condiciones las poner el mar, la responsabilidad el capitán y la tripulación, únicamente sufre mareos.

Basta ya de reíros de nosotros, en nuestra cara, sin cortaros ni un pelo. De convertir nuestra adolescencia en un infierno, para que vuestra jubilación sea un paraíso repleto de fiesta, alcohol y desenfreno.

Estamos hartos de que los recortes en educación y sanidad crezcan al ritmo de paraísos fiscales y papeles de Panamá. Hartos del precio de vuestras comidas y cenas de empresa, habiendo familias que no pueden tener ni pan, ni agua sobre la mesa. Basta ya de amigos y ministerios, de sobres y maletines que matan a un país mientras aumenta vuestro patrimonio con miles de fincas y apartamentos.

Es curiosa vuestra gestión. Habláis de acabar con los ladrones pero no sois capaces de pedir la dimisión de vuestros compadres. Habláis de cambio y mejora pero seguís dejando escapar a nuestros estudiantes. Habláis de que las cosas van bien, que los índices mejoran, que seguimos siendo alguien en Europa y no os dais cuenta de que eso no nos importa.

No os dais cuenta de que nosotros ya estamos cansados de palabras, que queremos hechos. Queremos presidentes que demuestren porqué fueron la persona más votada. Pedimos derechos e igualdad, bases donde se erigió la democracia, conceptos que deben ser la bandera de vuestra legislatura. Necesitamos gente que quiera crecer junto a su país y no seres que miren por encima del hombro, que traten a la gente como incompetente, que hagan de la justicia la única vía para que el culpable sea otro y no el verdadero delincuente

Ya estamos hartos de vuestra negligencia social. El Congreso ya parece un salón de juegos, una habitación dónde se da rienda suelta al azar, a apostar a ver quién la tiene más grande. Y sinceramente, sería admirable vuestra valentía si el dinero fuera solo vuestro y no de un país que se muere por vuestra codicia.

Es lamentable en lo que se ha convertido la política. Un concepto que nació para ser la solución del abuso del poder, vuelve a convertirse en aquello que tanto costó frenar. Volvemos a ver síntomas de absolutismo, donde la sociedad se dividía en privilegiados; pagaban impuestos, y no privilegiados; libres del pago de éstos. Volvemos a ver que los ricos, como ricos morirán y los pobres; “polvo son y en polvo se convertirán”.  Una sociedad inmóvil, donde unos en oro se pudren y otros por trabajar mueren.  Un Estado dueño y señor de los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), que por mucho que la constitución diga nuestro gobierno es fiel a la filosofía del “yo me lo guiso y yo me lo como” y lo que sobre para el pueblo.

Y así es como estamos, en un Estado de Bienestar donde todos estamos pero pocos bien están Un mundo donde los megas y el estar a la última son para la felicidad los únicos requisitos. Una sociedad que, si fuéramos dinosaurios, votaríamos al meteorito.