Las Fallas de Paterna ya miran hacia un nuevo ejercicio, pero antes del relevo definitivo, las integrantes de la Corte de Honor Mayor saliente han querido hacer balance de un año que recordarán para siempre. En una edición especial de Temps de Festa, las ocho componentes compartieron recuerdos, anécdotas y emociones de una experiencia que, coinciden, les ha permitido crecer, crear vínculos muy especiales y vivir las Fallas desde una perspectiva única.
Paula Esteve, Amparo Collado, Laura Rodríguez, Tamara Navarro, Rocío Zamora, Bárbara Peinado, repasaron algunos de los momentos más significativos de un ejercicio intenso que comenzó con las pruebas de selección y que les ha llevado a representar a las Fallas de Paterna en decenas de actos a lo largo del año.
Para muchas de ellas, el paso por la Corte llegó después de haber sido Falleras Mayores de sus respectivas comisiones. En otros casos, la decisión surgió por el deseo de vivir una experiencia diferente o de prolongar un poco más un año que había resultado especialmente emocionante. Lo que ninguna imaginaba era el fuerte vínculo que acabarían creando entre todas.
Tanto es así que el grupo acabó adoptando un nombre propio: “Les Terratrèmols”, siguiendo la estela de la Corte Infantil, conocida como “Les Mini Terratrèmols”. Un apodo que refleja la energía, complicidad y cercanía que han compartido durante estos meses.
Las integrantes de la Corte recordaron con especial cariño las pruebas de selección. Lejos de verlas como un trámite, las describieron como uno de los momentos más divertidos del ejercicio. Disfraces, representaciones, entrevistas, actividades por la ciudad y jornadas de convivencia sirvieron para romper el hielo y comenzar a construir la amistad que las ha acompañado durante todo el año.
La presentación en el Gran Teatre también ocupa un lugar destacado entre sus recuerdos. El instante de subir al escenario, escuchar su nombre y recibir la banda sigue siendo para muchas uno de los momentos más emocionantes de toda la experiencia. Junto a él, la Crida aparece como otro de los actos más especiales, especialmente por la emoción compartida con las comisiones falleras y con las representantes infantiles.
Aunque reconocen que el cargo exige organización y dedicación, ninguna de ellas habla de sacrificio. Los fines de semana llenos de actos, los desplazamientos, los preparativos o las largas jornadas vestidas de fallera forman parte de una experiencia que consideran irrepetible. De hecho, varias confesaron que, una vez terminado el ejercicio, han notado el vacío que deja pasar de una agenda repleta de actividad a una rutina mucho más tranquila.
Durante la entrevista también hubo palabras de agradecimiento para los delegados de Corte y para la presidenta de Junta Local Fallera, Amparo Giménez, a quienes definieron como una segunda familia durante todo el año. Su apoyo constante, la cercanía y la implicación en cada acto fueron aspectos especialmente valorados por las protagonistas.
La despedida, prevista para las próximas semanas, es uno de esos momentos que ninguna espera con demasiadas ganas. Todas reconocen que será un acto cargado de emoción y lágrimas, pero también la mejor manera de cerrar una etapa que ha dejado recuerdos imborrables y amistades que seguirán formando parte de sus vidas.
Antes de finalizar, las integrantes de la Corte Mayor quisieron enviar un mensaje a las jóvenes que actualmente participan en las pruebas de selección para el próximo ejercicio. Su consejo fue claro: disfrutar de cada momento, no dejarse influir por las opiniones externas y afrontar la experiencia con paciencia, ilusión y muchas ganas de vivirla. Porque, como ellas mismas han comprobado, el año pasa mucho más rápido de lo que parece.