Hay despedidas que llegan después de una temporada y otras que llegan después de toda una vida. José Luis Cremades pasó por Tiempo de Descuento para anunciar que deja Paterna, la ciudad donde nació, creció y desarrolló gran parte de su trayectoria deportiva. Un cambio personal que llega tras el fallecimiento de su madre y que, lejos de alejarlo del deporte, abre una nueva etapa marcada por nuevos objetivos y nuevos horizontes.
Cremades deja atrás años de competición en una disciplina poco conocida para el gran público, pero en la que ha construido un palmarés difícil de igualar: seis campeonatos del mundo, dos títulos europeos y más de una veintena de campeonatos y copas nacionales. Una trayectoria iniciada casi por casualidad después de dejar el baloncesto y entrar en un gimnasio, donde descubrió el deporte que acabaría acompañándole durante décadas.
Lejos de plantear esta mudanza como un cierre, el deportista afronta ahora una doble meta. Por un lado, quiere competir el próximo año en el Mundial que se celebrará en Australia. Por otro, recuperar una disciplina que marcó sus inicios deportivos: la natación. De hecho, explicó que comenzó hace más de medio siglo en el agua y que quiere volver a ese punto de partida para combinar ambas modalidades en una nueva etapa personal y competitiva.
Durante la entrevista también habló del coste económico que supone competir al máximo nivel en disciplinas minoritarias, donde viajes, alojamiento y preparación suelen recaer sobre el propio deportista. Aun así, mantiene intacta la motivación y ya trabaja con el objetivo de mejorar sus registros actuales para intentar llegar a Australia con opciones de pelear por nuevos resultados.
José Luis deja claro que cambiar de residencia no significa romper vínculos. Antes de despedirse quiso lanzar un mensaje que resume el tono de toda la conversación: seguirá sintiéndose de Paterna allá donde compita. Porque, como él mismo recordó, cambiar de lugar no significa olvidar el sitio donde empezó todo.