La temporada ya tiene uno de sus nombres propios en la cantera del Paterna Club de Fútbol. El Alevín B se proclamó campeón de liga tras imponerse en las instalaciones del Atlético Turia y certificar matemáticamente el primer puesto cuando todavía restaba una jornada por disputarse. Un premio a meses de entrenamientos, constancia y crecimiento colectivo.
Lejos de presentar el resultado como una meta cerrada, el cuerpo técnico quiso poner el foco en el recorrido del grupo. Jorge, uno de los entrenadores del equipo, explicó durante la entrevista que este éxito no es fruto de una sola temporada, sino del trabajo acumulado durante años desde categorías como querubines, prebenjamines y benjamines. El objetivo principal, recordó, nunca fue ganar la liga, sino formar jugadores y acompañarlos en su evolución deportiva y personal.
Los protagonistas también tomaron la palabra. Entre risas, recuerdos y confesiones futboleras, los jugadores repasaron cómo vivieron el momento del campeonato, las celebraciones posteriores y las dificultades encontradas durante el año. Muchos coincidieron en señalar al Inter San José y al Mislata como los rivales que más les exigieron durante el curso, pero destacaron que el grupo supo reaccionar después de las derrotas y mantener la confianza hasta el final.
La conversación dejó además una fotografía reconocible del fútbol base: entrenamientos bajo cualquier circunstancia, rotación de capitanes para reforzar el sentimiento de grupo y una idea repetida por varios jugadores: todos se sienten igual de importantes dentro del equipo. Algunos sueñan con jugar algún día en categorías superiores, otros simplemente quieren seguir compartiendo vestuario con sus compañeros y seguir creciendo dentro del club.
Más allá del título, el mensaje que dejó el equipo fue otro. Los jugadores señalaron a entrenadores, familias y compañeros como parte imprescindible del camino. Porque detrás de una liga ganada hay tardes de entrenamiento, desplazamientos, aprendizaje y una generación que ha descubierto que competir también significa apoyarse, disfrutar y representar un escudo.