La cuenta atrás ha comenzado para Rocío Navarro y Celia Ballesteros. Las máximas representantes de las Fallas de Paterna afrontan sus últimos días en el cargo antes del acto de elección de sus sucesoras, poniendo el broche final a un ejercicio que, según ellas mismas reconocen, ha superado todas las expectativas. Junto a la presidenta de Junta Local Fallera, Amparo Giménez, hicieron balance en Temps de Festa de un año intenso, cargado de emociones, actos y recuerdos imborrables.
Tanto Rocío como Celia recordaron con emoción el momento en el que escucharon su número durante la elección. Un instante que describieron como una mezcla de nervios, incredulidad y felicidad absoluta. “Te quedas en shock”, confesaba Rocío al recordar aquellos segundos en los que todo cambió. Celia coincidía en esa sensación de no ser plenamente consciente de lo que estaba ocurriendo hasta escuchar a su comisión celebrarlo desde la grada.
Con el paso de los días llegaron los preparativos, la indumentaria y los primeros actos oficiales, pero también la conciencia de la responsabilidad que suponía representar a las Fallas de Paterna. Hoy, cuando el ejercicio está a punto de finalizar, ambas aseguran que el año ha cumplido e incluso superado las expectativas con las que iniciaron esta aventura.
Durante la entrevista recordaron algunos de los momentos más especiales del ejercicio. Entre todos ellos, la Crida ocupa un lugar privilegiado. Tanto Rocío como Celia señalaron el balcón del Ayuntamiento como el escenario donde vivieron uno de los instantes más emocionantes de todo el año, compartiendo con miles de falleros el inicio oficial de las fiestas. “Es una noche que no volveremos a vivir de esa manera”, resumía la Fallera Mayor Infantil.
La presentación también permanece muy presente en su memoria. La emoción de subir al escenario, escuchar su nombre y recibir la banda como máximas representantes de las Fallas de Paterna fue otro de esos recuerdos que permanecerán para siempre. Un acto al que siguieron meses de intensa actividad con presentaciones, exaltaciones, visitas institucionales y un calendario que apenas les dejó tiempo para detenerse.
Lejos de hablar de sacrificios, ambas coincidieron en destacar la ilusión con la que han afrontado cada compromiso. Eso sí, reconocieron que compatibilizar estudios, vida personal y agenda institucional ha requerido una gran capacidad de organización y, sobre todo, el respaldo constante de sus familias. “Sin ellos no habría sido posible”, señalaron durante la conversación.
Otro de los aspectos más destacados del año ha sido la relación creada tanto entre ellas como con las integrantes de las Cortes de Honor. Rocío y Celia coincidieron en subrayar la complicidad, el compañerismo y el ambiente vivido durante todo el ejercicio, convencidas de que muchas de esas amistades continuarán una vez finalice el mandato. También tuvieron palabras de agradecimiento para los delegados de Corte, cuyo trabajo definieron como fundamental para que todo saliera según lo previsto.
La presidenta de Junta Local Fallera, Amparo Giménez, realizó igualmente un balance muy positivo del ejercicio. Destacó el respaldo recibido por parte de los presidentes de las comisiones y el trabajo realizado por todo el equipo de vicepresidentes, delegados y colaboradores de Junta Local. Para ella, este año ha servido para consolidar un proyecto iniciado hace seis ejercicios y seguir impulsando iniciativas que permitan modernizar y fortalecer las Fallas de Paterna.
Giménez avanzó además su intención de optar a un nuevo mandato en el caso de que no exista otra candidatura a la presidencia de Junta Local Fallera, con el objetivo de continuar desarrollando proyectos que considera importantes para el futuro de la fiesta.
Con la vista puesta ya en el acto de despedida y en la elección de las nuevas Falleras Mayores, Rocío Navarro y Celia Ballesteros afrontan sus últimos días en el cargo con la tranquilidad de haber vivido un año pleno. Un ejercicio que les ha permitido representar a las Fallas de Paterna desde el orgullo, el compromiso y la ilusión, y que, como ellas mismas reconocen, conservarán para siempre entre sus mejores recuerdos.