Merche Navarro, CEO de Clemente Navarro: «Las joyas no son solo metal y piedras: detrás hay historia, emoción y cultura»
La responsable de Clemente Navarro reivindica el valor artesanal, simbólico y emocional de la joyería frente a una sociedad que cada vez conoce menos el sector.
Detrás de una alianza de boda hay mucho más que oro. Hay técnica, tradición, simbolismo y, sobre todo, emoción. Así lo explicó Merche Navarro, CEO de Clemente Navarro y la marca ELE KA, durante su participación en Territorio Empresarial, donde defendió la necesidad de acercar la cultura joyera al gran público y romper el miedo que todavía muchas personas sienten al entrar en una joyería.
La empresa, fundada en los años 50 y especializada en fabricación de joyería y alianzas de boda, trabaja tanto para su propia marca como para otras firmas del sector. Precisamente esa experiencia le ha permitido detectar cómo el desconocimiento sobre el proceso joyero genera distancia entre el consumidor y el producto. “Cuanto más conoces las joyas, más te gustan”, afirmó Navarro, reivindicando el enorme trabajo técnico y artesanal que existe detrás de cada pieza.
Uno de los aspectos centrales de la conversación fue el simbolismo de las alianzas. Para Navarro, se trata del único elemento material de una boda que permanece tras el evento. “Es el símbolo tangible de una unión”, explicó, recordando que vestidos, banquetes o decoraciones desaparecen, mientras la alianza acompaña a la pareja durante toda su vida. Esa carga emocional convierte cada pieza en algo difícilmente reducible únicamente al precio del metal o las piedras.
La CEO de Clemente Navarro también abordó los retos actuales del sector joyero, especialmente el fuerte incremento del precio del oro y de las materias primas. Según explicó, fabricar hoy una misma pieza puede costar hasta tres veces más que hace apenas dos años, obligando a fabricantes y joyerías a redimensionar stocks, apoyarse más en la tecnología y replantear modelos de negocio. En ese sentido, destacó la apuesta de la firma por herramientas digitales que permiten a los joyeros personalizar alianzas y calcular precios en tiempo real, facilitando una experiencia de compra mucho más ágil.
Más allá de las tendencias y de la tecnología, Navarro quiso cerrar con una defensa clara de la industria local. “No hace falta irse lejos para encontrar joyas bien hechas y profesionales de confianza”, afirmó, reivindicando el valor de seguir fabricando desde Paterna con un equipo especializado y una larga tradición familiar detrás de cada pieza.