Los hermanos Carlos y Ana Rabel, el ADN del Paterna Liceo que sueña con llegar a lo más alto del voleibol
Los dos jugadores del club paternero repasan en Tiempo de Descuento sus trayectorias deportivas, el crecimiento de la entidad y los retos de una temporada histórica para los equipos masculino y femenino en Superliga 2.
El voleibol se ha convertido en una auténtica pasión familiar para Carlos y Ana Rabel, dos hermanos que representan el crecimiento del Paterna Liceo durante los últimos años. Ambos han pasado por los micrófonos de Tiempo de Descuento, de Paterna Ahora Radio, para compartir sus experiencias y analizar el presente de un club que ha dado un salto de calidad tanto en sus primeros equipos como en la formación de jóvenes talentos. Carlos fue el primero en descubrir este deporte, cuando cursaba cuarto de la ESO, y poco después sus dos hermanos siguieron sus pasos. «Estamos intentando llevar el voleibol al nivel más alto de España y, como jugadores que nos hemos formado aquí, es algo que llevamos con orgullo», aseguró el central del conjunto masculino.
La trayectoria de Carlos Rabel es un ejemplo de hasta dónde puede llegar un jugador formado en Paterna. Tras sus primeros años en el club, pasó por el Valencia, con el que se proclamó campeón de España júnior, y posteriormente dio el salto al Conqueridor, donde llegó a competir en Superliga y Superliga 2. Una experiencia que le permitió pasar del voleibol autonómico a la máxima categoría nacional en apenas dos años. Ahora ha regresado al Paterna Liceo para formar parte de un proyecto masculino que debuta en Superliga 2 Plata y que aspira a seguir creciendo. Pese a la reciente derrota ante el líder Vinaròs, después de desperdiciar una ventaja de dos sets, Carlos se mostró convencido del potencial de la plantilla: «Si somos capaces de mantener un buen nivel de juego durante todo el partido, podemos estar peleando por los primeros puestos de la liga».
Por su parte, Ana Rabel representa la constancia y el trabajo de la cantera paternera. La joven receptora ha acompañado al equipo femenino desde su etapa en categoría autonómica hasta alcanzar la actual Superliga 2 Oro, convirtiéndose en una de las jugadoras que mejor conocen la evolución del proyecto. Su hermano destacó públicamente su perseverancia, disciplina y capacidad de sacrificio, mientras que Ana reconoció que la nueva categoría supone un desafío considerable. «Cada partido es como si estuvieses jugando la final de una copa», explicó. Después de conquistar una nueva Copa Comunidad, el objetivo prioritario del equipo femenino es consolidarse entre los mejores conjuntos de la competición y asegurar la permanencia, sin renunciar a seguir sumando victorias y aspirar a metas más ambiciosas.
La entrevista también permitió conocer la relación que mantienen ambos hermanos dentro y fuera de las pistas. Carlos, que además ejerce como entrenador de equipos infantiles y cadetes, reconoció que suele ser exigente con Ana, aunque se considera su principal defensor. Ella, que compagina el voleibol con sus estudios de Fisioterapia, confesó la admiración que siente por la trayectoria de su hermano. Los dos coincidieron en destacar el papel fundamental de su familia, especialmente de sus padres, que les acompañan habitualmente a los partidos. También pusieron en valor el ambiente que se vive actualmente en el Paterna Liceo, con una afición cada vez más numerosa y dos primeros equipos que mantienen una relación muy cercana y se apoyan mutuamente.
De cara al futuro, Carlos Rabel no escondió su ilusión por disputar la Copa Príncipe y luchar por el ascenso a Superliga 2 Oro, mientras que Ana señaló que la prioridad del equipo femenino es mantenerse en una categoría especialmente exigente. Ambos destacaron la importancia de seguir apostando por la cantera y de acercar el voleibol a nuevos aficionados. «Lo bueno que tiene este deporte es que es tan espectacular de ver que, si consigues hacerlo llegar a la gente, tiene una primera impresión muy positiva», afirmó Carlos, que animó a los vecinos de Paterna a acudir al pabellón de La Viña del Andaluz. Una invitación que refleja el momento que atraviesa el Paterna Liceo, una entidad que continúa creciendo y que encuentra en historias como la de los hermanos Rabel uno de los mejores ejemplos de su identidad deportiva.