La sección Temps de Festa recibió a los representantes de la Falla Gran Teatro, una comisión fundada en 1989 que hoy reúne a cerca de 170 falleros entre mayores e infantiles. En el estudio estuvieron Fausto Azanza Cuñat, presidente; Naiara Barroso Latorre, Fallera Mayor; Joel García Castellanos, presidente infantil; y Natalia Barroso Latorre, Fallera Mayor Infantil. Un grupo muy unido que, además, comparte raíces en el entorno del Cristo y el centro de la ciudad.
La comisión mantiene una identidad muy marcada, incluso en su estética. “El color que nos distingue es el naranja”, explicaban durante la entrevista, recordando que cualquier elemento oficial de la falla debe llevar ese tono característico. Una seña de identidad visible desde lejos que se ha convertido en parte del ADN de la comisión. En cuanto al perfil del fallero de Gran Teatro, el presidente lo tiene claro: “Con ser una persona que quiera trabajar por la falla, disfrutarla y no crear mal ambiente, siempre será bienvenida”.
La historia de la comisión, como tantas otras en el mundo fallero, nació también en un bar. “Se enfadan de una falla, se forma otra y todo se firma en una servilleta”, recordaban entre risas sobre aquel origen en 1989. Desde entonces la comisión ha ido creciendo hasta consolidarse con cerca de 130 falleros mayores y alrededor de 40 infantiles, manteniendo una estructura generacional muy diversa.
Uno de los momentos más emotivos del ejercicio fue la presentación, celebrada el pasado 7 de febrero en el Auditori. Naiara protagonizó un acto muy personal inspirado en su familia: “Mi presentación fue un homenaje a mi abuela, que ha cosido los trajes de fallera”, explicaba. Su banda se la impuso su padre, mientras que Natalia la recibió de manos de otra de sus hermanas, en una representación que tuvo un fuerte componente familiar. Las dos reconocían que el momento de aparecer en el escenario es difícil de describir: “No se ve nada, solo focos”.
En cuanto al monumento, la comisión cuenta este año con Alex Martínez como artista infantil y Marta Povez en el mayor. El lema del monumento principal gira en torno a la locura colectiva de la sociedad actual: “Es una crítica a cómo la gente se está volviendo loca con distintos temas”, explicaban, citando asuntos políticos o teorías conspirativas como parte de la sátira fallera.
De cara a la semana fallera, Gran Teatro prepara una agenda completa con plantà, monólogo, entrega de premios y convivencia en la carpa. Cada representante tiene claro cuál es su momento favorito: Naiara y Natalia se quedan con la entrega de premios, mientras que Fausto prefiere la plantà, “cuando toda la comisión trabaja en un mismo sentido hasta que la falla está en pie”.
La comisión afronta ahora la recta final hacia marzo con ilusión y con la misma filosofía que repiten sus integrantes: trabajo, convivencia y pasión por la fiesta.