Las Fallas de Paterna comienzan a preparar el relevo de sus máximas representantes infantiles, pero antes de que llegue ese momento, Temps de Festa quiso reunir a las ocho integrantes de la Corte de Honor Infantil saliente para hacer balance de un año que, según ellas mismas reconocen, ha estado lleno de emociones, experiencias irrepetibles y amistades que permanecerán para siempre.
Ariadne Ortíz, Elsa Moya, Mireia Muñoz, Sophie Liébano, Nuria Sevillanos, Cecilia López, María González y Yanira Montejano, compartieron recuerdos, anécdotas y sentimientos de una etapa que comenzó con nervios e ilusión y que hoy recuerdan con enorme cariño. Algunas llegaban tras haber sido Fallera Mayor Infantil de sus respectivas comisiones y otras se estrenaban en la representación fallera, pero todas coinciden en una misma idea: volverían a repetir la experiencia sin pensarlo.
La entrevista permitió conocer cómo vivieron el momento de su presentación a la Corte. En algunos casos fue una decisión muy meditada; en otros, una sorpresa preparada por la familia. Elsa Moya, por ejemplo, descubrió que sus padres la habían inscrito al abrir un sobre tras una excursión escolar, mientras que Janira Montejano reconoció que fue su propia abuela quien la animó a repetir un segundo año en la Corte. Historias distintas para una misma ilusión: representar a las Fallas de Paterna.
Más allá de los actos oficiales, las ocho jóvenes destacaron el vínculo que han creado entre ellas. Tanto las integrantes que ya se conocían de sus comisiones como las que apenas habían coincidido anteriormente han terminado formando una auténtica familia fallera. Tanto es así que incluso bautizaron al grupo con un nombre propio: “Les Mini Terratrèmols”, una definición que, según explicaron entre risas, refleja perfectamente su energía y carácter.
Durante la conversación también hubo espacio para hablar de los sacrificios que implica el cargo. Madrugones, peinados, desplazamientos y una agenda repleta de actos forman parte de la experiencia. Sin embargo, todas coincidieron en que el esfuerzo queda ampliamente compensado por los momentos vividos. “Solo es un año y hay que disfrutarlo al máximo”, resumían las componentes durante la entrevista.
Cuando llegó el momento de recordar los instantes más especiales, la mayoría coincidió en señalar la Crida como uno de los actos más emocionantes del ejercicio. Ver a todas las comisiones reunidas frente al Ayuntamiento y sentir el respaldo de sus fallas se convirtió para muchas de ellas en una experiencia difícil de olvidar. Otras destacaron la Ofrenda o la propia Presentación de la Corte, momentos que recuerdan como únicos dentro de su trayectoria fallera.
La Fallera Mayor Infantil de Paterna, Celia Ballesteros, también estuvo en boca durante toda la entrevista. Las ocho componentes de la Corte coincidieron al describirla como una persona cercana, amable y siempre pendiente de sus compañeras. De hecho, varias de ellas recordaron cómo recurrían a Celia en los momentos de nervios previos a los actos y cómo ejerció durante todo el año como punto de unión dentro del grupo.
Antes de despedirse, las representantes infantiles lanzaron un mensaje para las futuras candidatas que ya están realizando las pruebas de selección. Su consejo fue unánime: ser ellas mismas, disfrutar del proceso y aprovechar cada instante porque, como repitieron varias veces durante la entrevista, el año pasa mucho más rápido de lo que parece.
La Corte Infantil saliente pone así punto final a una etapa que recordarán siempre como una de las más bonitas de sus vidas. Un año de Fallas, amistad y emociones que ya forma parte de su historia personal y de la historia fallera de Paterna.