El Nou Bàsquet Paterna atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente. Su presidente, Javier Pinazo, destaca que el crecimiento del club se debe al trabajo constante y a la implicación de familias, técnicos y jugadores. “Somos ya más de 400 licencias. La gente quiere un proyecto estable, cercano y bien gestionado, y eso se nota en cada entrenamiento y en cada partido”, explica. El club acaba de presentar oficialmente sus equipos, mostrando músculo social y deportivo.
Pinazo resalta la fortaleza de la cantera, que sigue siendo el principal orgullo de la entidad. Desde los prebenjamines hasta los júnior, el Nou Bàsquet trabaja con un modelo firme: formación, valores y continuidad. “Cada vez tenemos más equipos y más niños que quieren entrar. Eso significa que el trabajo se está haciendo bien”, afirma. En paralelo, el club mantiene colaboraciones con colegios de Paterna que sirven como puerta de entrada al baloncesto para los más pequeños.
En el plano deportivo, el presidente destaca la buena línea del equipo masculino de Tercera FEB, formado en gran parte por jugadores de la casa. “Están compitiendo muy bien. No tenemos grandes presupuestos, pero sí compromiso y trabajo”, subraya Pinazo. El objetivo es consolidar la categoría y seguir dando oportunidades a los jóvenes talentos que van subiendo desde abajo. “Que un jugador de la cantera pueda llegar al primer equipo es nuestra mayor satisfacción.”
La situación del equipo femenino vinculado a Valencia Basket también forma parte del presente del club. Aunque compiten bajo la estructura taronja, varias jugadoras mantienen su identidad paternera. “Para nosotros es un orgullo que chicas formadas aquí lleguen a la élite”, señala Pinazo. El club sigue pendiente de ese vínculo y de la evolución de un proyecto que tradicionalmente ha dado alegrías al baloncesto femenino de la ciudad.
Con un pabellón que cada fin de semana respira baloncesto y una afición fiel que acompaña, el Nou Bàsquet Paterna crece paso a paso. Pinazo lo resume con claridad: “Somos un club humilde, pero muy vivo. Nuestro reto es seguir mejorando instalaciones, reforzar la cantera y dar estabilidad a todos nuestros equipos.” En Paterna, el baloncesto no solo se juega: se siente y se construye entre todos.