El CV Liceo Paterna cerró un fin de semana que dejó resultados de alto nivel, pero también abrió el debate sobre las condiciones organizativas en competiciones clave. Martín Bermejo, técnico del primer equipo masculino, y Pino Di Palma, responsable del proyecto femenino, analizaron en Tiempo de Descuento una temporada que puede situar al club con sus dos primeros equipos en Superliga 2.
El equipo masculino afrontó una fase de ascenso marcada por circunstancias insólitas en Elche. Tras una temporada regular en la que terminó líder de grupo, el conjunto paternero vio cómo un partido decisivo quedaba condicionado por el apagado programado de la luz del pabellón universitario en pleno tie-break, obligando a trasladar el encuentro a otra instalación y reiniciar el set desde cero. A pesar de no alcanzar el ascenso directo en pista, todo apunta a que el club obtendrá plaza en Superliga 2 por reestructuración federativa.
Más allá del resultado, Bermejo cuestionó un sistema de competición que condensa meses de trabajo en apenas 48 horas, con varios partidos de máxima exigencia y factores externos que pueden alterar el desenlace deportivo. Aun así, reivindicó el crecimiento competitivo del grupo, el papel de la cantera y la capacidad del club para sostener un proyecto ambicioso desde recursos limitados.
En categoría femenina, el balance vuelve a ser de crecimiento. El equipo cerró la temporada en tercera posición, consolidándose como referencia autonómica y preparando su salto a una nueva estructura nacional más exigente. Pino destacó no solo el rendimiento del primer equipo, sino también la progresión del senior B y la apuesta por jugadoras formadas en la base, algunas ya con protagonismo en dinámica de Superliga 2.
La conversación dejó una conclusión clara: el CV Liceo Paterna se ha convertido en uno de los proyectos deportivos más sólidos de la Comunitat Valenciana, no solo por resultados, sino por estructura, formación y sentido de pertenencia. Con el reto económico todavía sobre la mesa, el club mira al futuro con una aspiración clara: consolidar a Paterna como plaza de referencia del voleibol nacional.