Por primera vez desde el arranque de Temps de Festa dentro de La Tarde de Paterna Ahora Radio, los micrófonos cambiaron el formato de entrevista para dar paso a una tertulia coral con algunos de los presidentes más veteranos y representativos de las Fallas de Paterna. Un estreno radiofónico que reunió en el estudio a Salva Ramos (Casas Verdes), Sergio Ramírez (Mariano Benlliure), Miguel Barbeta (Enric Valor) y Jorge Arjona (Vicente Mortes), con Alfons Morcillo liderando el grueso del debate y Christian Martínez aportando actualidad y contexto. El resultado fue una conversación constructiva, sincera y muy positiva sobre presente, retos y futuro de la fiesta.
Más allá de nombres propios, la sensación general fue la de asistir a un encuentro de experiencia, compromiso y pasión fallera. Presidentes de perfiles distintos, comisiones diversas y realidades diferentes compartieron una misma idea: ser presidente hoy exige esfuerzo, sacrificio y responsabilidad, pero sigue siendo una locura maravillosa que merece la pena por la falla. “Es una locura que muy pocos entienden”, resumía Jorge Arjona, mientras otros coincidían en que repetir en el cargo responde sobre todo a una mezcla de compromiso y amor por su comisión.
Uno de los aspectos más enriquecedores de la tertulia fue comprobar cómo cada falla vive realidades distintas, pero comparte desafíos comunes. Desde comisiones en plena expansión como Casas Verdes hasta fallas consolidadas como Enric Valor, Mariano Benlliure o Vicente Mortes, todos coincidieron en que las Fallas de Paterna atraviesan una etapa de crecimiento, renovación y fuerte implicación social. El aumento de censos, la llegada de juventud y el deseo de mejorar estructuras fueron vistos como señales positivas de una fiesta viva.
La conversación abordó temas sensibles como la convivencia con vecinos, el ruido o los limitadores, pero siempre desde una mirada responsable. Lejos de la queja vacía, los participantes apostaron por el diálogo, la adaptación y la convivencia como claves para seguir creciendo. Se puso sobre la mesa una idea importante: las fallas son mucho más que fiesta nocturna, son cultura, tradición, valenciano, trabajo de base y tejido social en cada barrio. Un mensaje especialmente relevante en un momento en el que las asociaciones festivas deben explicar mejor su papel dentro de la ciudad.
Otro de los grandes bloques fue el análisis sobre concursos, jurados y premios. Aquí, lejos de generar confrontación, la tertulia dejó una lectura madura: competir forma parte de la fiesta, aunque siempre habrá subjetividad. Los presidentes defendieron la necesidad de seguir mejorando bases, criterios y sistemas de evaluación, pero sin perder de vista que participar también implica aceptar las reglas del juego. Una reflexión que demuestra una evolución hacia una visión más serena y profesionalizada.
Especial interés despertó también el debate sobre el crecimiento de las comisiones y la compra de casales, dos asuntos clave para el futuro del mundo fallero paternero. La posibilidad de consolidar sedes propias fue vista como una oportunidad para garantizar estabilidad y arraigo en los barrios, mientras que el crecimiento de censos fue interpretado tanto como una oportunidad como un reto organizativo.
La primera tertulia de presidentes dejó, además, una imagen muy valiosa: la buena relación entre comisiones. Más allá de la competencia puntual, el programa evidenció compañerismo, respeto mutuo y una voluntad compartida de hacer mejores las Fallas de Paterna. Esa sensación de germanor entre presidentes fue, probablemente, uno de los mensajes más potentes del programa piloto.
Con este estreno, Temps de Festa abre una nueva vía dentro de su evolución como espacio radiofónico: no solo entrevistas, sino también análisis, reflexión y debate festivo con protagonistas de peso. Una fórmula que permitió escuchar voces con experiencia, abrir temas importantes y reforzar la idea de que las Fallas de Paterna están en un momento de crecimiento, madurez y construcción colectiva.
La primera tertulia no solo funcionó: dejó claro que hay mucho que hablar cuando la experiencia se sienta ante el micrófono. Porque en Paterna, las fallas no solo se celebran… también se piensan.