La sección Temps de Festa, dentro de La Tarde en Paterna Ahora Radio, recibió esta semana a los representantes de la Falla Porta del Sol La Cañada, una comisión con identidad propia marcada por su ubicación, su carácter vecinal y una fuerte sensación de grupo. Lola Ribas, Fallera Mayor; Nora Cordero, Fallera Mayor Infantil; y Nando Martínez, presidente, compartieron cómo están viviendo el ejercicio fallero y qué hace especial a una falla que es la única de su barrio.
El presidente explicó que la comisión se fundó en 1974, una fecha que sitúa a Porta del Sol entre las fallas con mayor trayectoria de la ciudad. A lo largo de los años, el casal ha cambiado de ubicación, pero siempre ha permanecido en el entorno de La Cañada, actualmente junto a la estación de metro. Esa continuidad ha permitido consolidar costumbres muy reconocibles, como la tradicional buñolà o el conocido “caldito”, que se ha convertido en una seña de identidad de la comisión.
La ubicación de Porta del Sol condiciona también su forma de vivir la fiesta. Al ser la única falla de La Cañada, la comisión reúne a vecinos que, más allá del calendario fallero, ya mantienen relación durante todo el año. “Somos vecinos, amigos y, en muchos casos, una segunda familia”, explicaron durante la entrevista. Esa cercanía interna ha reforzado un ambiente muy cohesionado, incluso sin tratarse de una falla formada exclusivamente por familias.
Uno de los aspectos destacados fue la convivencia con el entorno. El presidente señaló que la comisión no ha tenido conflictos relevantes con los vecinos, en parte porque la mayoría de actos se concentran en fechas concretas y porque cuentan con el Centro Social de La Cañada para muchas actividades. Además, la carpa se instala en la amplia Plaza del Sol, un espacio que permite organizar actos sin generar molestias excesivas. La carpa, de unos 300 metros cuadrados, es una de las más grandes del municipio y un punto clave de la vida fallera durante marzo.
Nora Cordero, Fallera Mayor Infantil, explicó su particular llegada a la comisión. Vecina de Paterna centro, se incorporó a Porta del Sol hace apenas dos años gracias a una amistad, y este ejercicio ha asumido la representación infantil. Reconoció sentirse especialmente ilusionada por haber llegado “por la puerta grande” y destacó el buen trato recibido desde el primer momento. También subrayó la buena relación con el resto de falleras infantiles de la ciudad, con quienes convive cada fin de semana.
La actividad de la comisión se mantiene durante todo el año. Además de reuniones, gestiones y actos habituales, Porta del Sol organiza actividades infantiles mensuales y mantiene abierto el casal de forma regular para ensayos, reparto de lotería, clases de baile y preparación de playbacks. El grupo de baile se ha convertido en otro de los elementos distintivos de la falla y está abierto a la participación de quien quiera sumarse.
La presentación de este ejercicio se celebró hace unas semanas y fue uno de los momentos más destacados del año. En el caso de Nora, la puesta en escena estuvo inspirada en la Albufera de València, con una historia centrada en la búsqueda de la “flama fallera”, elementos naturales y una escenografía muy visual. La Fallera Mayor Infantil recordó el acto como “muy emocionante” y lleno de sorpresas.
La presentación de Lola Ribas giró en torno a la música, con un gran pentagrama iluminado como eje central del escenario, en referencia directa a su vinculación musical. La Fallera Mayor explicó que todo fue una sorpresa hasta el último momento y destacó el trabajo previo de la comisión para lograr un acto cuidado y muy personal. En ambos casos, la emoción fue protagonista desde el primer instante, con un auditorio lleno de familiares, amigos y falleros.
Lola recibió la banda de manos de su pareja, mientras que el mantenedor fue un amigo cercano, un gesto que la sorprendió especialmente. En el caso de Nora, su padre fue quien le impuso la banda, una decisión que no esperaba y que convirtió el momento en uno de los más emotivos de la noche.
Preguntados por sus actos favoritos, Lola señaló la ofrenda como el momento más esperado del ejercicio, mientras que Nora destacó la plantà y la ilusión de ver el monumento completo en la plaza. El presidente se quedó con dos momentos muy distintos: la recogida de premios, por su carácter festivo, y la ofrenda, por la emoción que genera ver desfilar a una comisión que no parece tener fin.
El fin de fiesta también tuvo un papel destacado este año. El infantil se inspiró en la película Río, con un espectáculo colorido y muy participativo. El playback mayor, basado en El jorobado de Notre Dame, fue uno de los más comentados por su puesta en escena y el trabajo colectivo detrás de los ensayos. Tanto Lola como Nora participaron activamente, quitándose la banda para salir al escenario y disfrutando del momento con el resto de la comisión.
De cara a 2026, las representantes infantiles y mayores coincidieron en pedir tiempo para seguir disfrutando de la comisión y de los actos, conscientes de que el año pasa “muy rápido”. El presidente deseó que marzo llegue con estabilidad y que todos los actos se desarrollen según lo previsto. Porta del Sol – La Cañada afronta así el tramo final del ejercicio con una comisión cohesionada, una identidad muy marcada por su barrio y la voluntad de seguir creciendo sin perder su esencia vecinal.