María Ángeles Salvador, presidenta de Intercomparsas Paterna, se despide este año de su cargo tras doce años de dedicación. Con 45 años ininterrumpidos desfilando como mora, su historia es la de una mujer que ha vivido, sentido y trabajado por la fiesta como forma de vida.
Su primera aparición en las fiestas de Moros y Cristianos de Paterna fue casi por casualidad. “Fue en 1980, desfilaba con la comparsa Alhama. Yo no quería salir, pero Pepe Bas me señaló y dijo: ‘Tú’. A los cuatro minutos pensé: ‘Esto me mola’”, recuerda entre risas. Ese mismo año, junto a un grupo de amigas, fundó la primera comparsa de mujeres moras en Paterna: Raxida. Desde entonces, ha sido su casa festera. “Somos la única comparsa que puede celebrar 45 años ininterrumpidos de desfiles. Han pasado comparseros que se han ido y vuelto, pero yo siempre he estado. Y pienso estar hasta que no me quede aliento”.
Raxida es hoy la comparsa mora más numerosa de Paterna, con 69 componentes y cinco escuadras. “En la mía están mis amigas de la infancia, y con los años se han sumado más personas que han encajado perfectamente. Es un vínculo de amistad y de amor por la fiesta”. Nunca ha querido ser capitana: “No por falta de sentimiento, sino porque el capitán va en carroza y yo no cambio mi sitio en la filà con mi espada por nada. Lo que me gusta es desfilar junto a mi gente”.
A lo largo de estos años ha vivido momentos duros, especialmente cuando la fiesta ha perdido a festeros jóvenes. “Son golpes muy tristes, porque ves que tenían toda una vida por delante”. También la pandemia marcó un antes y un después: “Nos dejó sin fiesta, y mantener viva la ilusión fue complicado. Recuerdo especialmente el pequeño desfile del 9 de octubre, con mascarillas, tras la pandemia. Cuando sonó la música y nos reencontramos, las lágrimas caían. Fue el desfile de la esperanza y la ilusión”.
En sus doce años como presidenta, Intercomparsas ha crecido incorporando nuevas comparsas y equilibrando por primera vez los bandos, con 13 moros y 13 cristianos. También se han engalanado las calles para que el ambiente fuera el de un gran festín, y se ha apostado por la gente joven y los niños. “Hace cinco años pusimos en marcha el Parlamento Infantil, y ahora forma parte de la semana cultural que celebramos cada año”. Han impulsado actos como el 9 d’Octubre y han acercado la fiesta al público colocando sillas a precios populares. “Sin el aplauso de los vecinos, la fiesta no tendría sentido”, insiste.
Uno de sus mayores logros llegó este 1 de agosto: la declaración de Fiesta de Interés Turístico Autonómico para los Moros y Cristianos de Paterna. “He sido muy cabezona con esto, pero el trabajo ha sido en equipo. Hicimos un dossier muy completo, pedimos apoyos a otros municipios y conseguimos el informe del Ayuntamiento que certifica lo que defendemos. Cuando me lo comunicaron, me saltaron las lágrimas. Es como ponerle una condecoración a todas las personas que han hecho posible la fiesta desde el principio. La primera llamada fue al alcalde, y la segunda no a mi directiva, sino a mi referente festero: Pepe Bas, primer presidente de la federación”.
La proyección exterior también ha sido una prioridad. Paterna está integrada en la UNDEF y mantiene una intensa relación con otras localidades. “Para que vengan, tienes que ir tú”, dice convencida. Recuerda con cariño el gesto hacia la federación de Paiporta tras la DANA, regalándoles un nuevo estandarte. “Aquí también mantenemos la hermandad con otras federaciones como la Cofradía o Interpenyes. A la hora de la fiesta, estamos todos en contacto”.
En cuanto a la cantera, es optimista. “Cada año en el Parlamento Infantil ves cómo crecen los niños que luego pasarán a las comparsas. Multipaterna reparte helados a los pequeños, el año pasado fueron 800. Hay muchas comparsas jóvenes y muchas familias en edad de tener hijos, así que el futuro está asegurado, siempre que lo cuidemos”.
Este será su último año como presidenta. “Ya hay una candidata de mi directiva, el 15 de septiembre será la votación. Si obtiene el quórum, tomará el relevo”. Al mirar atrás, destaca el papel de su junta: “He tenido cinco pilares: Cristina, Alicia, Eugenio, Pascual y Víctor Barbeta. Pero también a todas las personas que han pasado en estos años. Nunca he sido presidencialista, me ha gustado el diálogo. El que no hace, no se equivoca”.
Antes de despedirse, reflexiona sobre lo que significa para ella esta celebración: “Los Moros y Cristianos son una forma de vida. No puedo concebir mi vida sin ellos. Han marcado quién soy y cómo entiendo el compromiso con mi pueblo”.