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Lima-Horta Barcelona desarma a La Cordà de Paterna NB y rompe su racha en casa (73-90)

Las paterneras no encontraron respuestas ante una rival que castigó cada error con precisión quirúrgica y sobretodo una Laia Soler acertada en el perímetro. Marina Bleda la mejor de las locales.

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POR JORGE PÉREZ CUENCA
La tarde en el pabellón de la Viña del Andaluz se presentaba como una oportunidad dorada: tercera cita consecutiva en casa, dos victorias previas con un juego coral brillante y la sensación de que el equipo había dado, por fin, ese paso adelante que Jago Pérez llevaba semanas reclamando. El objetivo de la permanencia ya estaba asegurado, y aunque soñar con un improbable acceso a playoff rozaba la utopía, la ilusión seguía viva. Bastaba con ganar, esperar tropiezos ajenos y, sobre todo, seguir ofreciendo a la afición de Paterna un baloncesto reconocible y valiente.
El rival, el MCR Lima-Horta Barcelona, era uno de esos equipos con los que se ha compartido sufrimiento, tensión y objetivos durante toda la temporada. Un triunfo habría significado cerrar la racha en casa con pleno y, de paso, mantener encendida la última chispa de esperanza. Pero el guion no siempre se escribe como uno quiere.
El quinteto inicial —Aminata Traoré, Lorena Segura, Paula Saravia, Marina Bleda y Clara Che— saltó a pista con la misión clara, aunque las bajas pesaban: Mabel Galiana, Dávila, Virginia Sáez, Carmen Segura y, sobre todo, Marta Llompart, cuya ausencia se notó desde el primer minuto por su peso en la dirección del juego.
Tras tres ataques fallidos por cada lado, el partido se abrió con una elegante bandeja de Marina Bleda, respondida de inmediato por un triple visitante. El intercambio inicial parecía equilibrado, pero Lima-Horta Barcelona encontró pronto la manera de castigar desde el perímetro y de aprovechar desajustes defensivos que Paterna no había mostrado en las jornadas anteriores.
Broncano, muy activa, sumaba con facilidad; sin embargo los triples catalanes empezaban a caer con una frecuencia preocupante. El primer cuarto se cerró con un 16-22 que reflejaba un problema evidente: el conjunto visitante había logrado romper el ritmo de los anteriores encuentros de La Cordà de Paterna NB.
El segundo cuarto confirmó las sensaciones. Cada intento local de acercarse encontraba una respuesta inmediata desde la línea de tres. Julia Rueda, Laia Soler, Emma Trawally… todas parecían tener la muñeca afinada. Mientras tanto, Paterna no encontraba fortuna desde fuera y dependía demasiado de acciones interiores de Gabriel, Che o Bleda.
La diferencia se disparó hasta los 16 puntos, solo maquillada al final del periodo por un triple de Marina Bleda. El 35-49 al descanso obligaba a una reflexión profunda: hacía falta un cambio radical para revertir la dinámica.
La reanudación no trajo el giro esperado. Broncano, en estado de gracia, encadenó dos triples consecutivos. Las paterneras intentaban responder, pero cada acierto local era contestado con un lanzamiento exterior visitante. La defensa en zona, tan sólida en semanas anteriores, no encontraba soluciones.
El marcador llegó a un doloroso 45-65 en el ecuador del cuarto. Anna Prim sumó desde el perímetro, pero el golpe emocional llegó con la lesión de la junior Clara Sancho, que tuvo que abandonar la pista tras lo que parecía desde el pabellón una torcedura en el tobillo. El 56-72 al final del tercer cuarto dejaba el partido prácticamente decidido.
Los últimos diez minutos sirvieron para rescatar orgullo y reducir la diferencia hasta los 12 puntos en un tramo en el que Gabriel impuso su presencia con un tapón espectacular. Pero las pérdidas, las faltas en ataque y la calidad ofensiva de Laia Soler y Nuria Barrientos desde el triple terminaron por cerrar cualquier opción de remontada.
Hubo destellos —un tapón de Lagowski o una bombita de Bleda—, pero el partido ya estaba sentenciado. El 73-90 final reflejó con claridad la superioridad de un Lima-Horta Barcelona que supo castigar cada error.
La Cordà de Paterna NB no pudo prolongar su buena racha en casa ni mantener vivo el sueño improbable del playoff. Aun así, el equipo ha demostrado en las últimas semanas una identidad reconocible, un juego más fluido y una intensidad que invita al optimismo de cara al cierre de temporada. Tienen que volver a mostrarlo.
Quedan dos jornadas en tierra de nadie: uno fuera y otro en casa. Dos partidos para escalar posiciones con victorias, disfrutar del baloncesto y agradecer a la afición su apoyo incondicional con un buen sabor de boca.
Y, para cerrar el círculo, queda una evidencia imposible de ignorar: si en la ida Paterna logró imponerse por 56-62, este encuentro fue exactamente lo contrario. Lima-Horta Barcelona dominó de principio a fin y devolvió el golpe con una autoridad incontestable.