La escena urbana valenciana suma un nuevo nombre propio. Se trata de Postigo, joven rapero de Paterna que, tras toda una vida escribiendo y rapeando por instinto, ha dado el salto a las batallas en los últimos meses, mostrando una evolución rápida, firme y sin miedo a los desafíos. En su visita a Barra Libre, el artista abrió el libro de su historia personal, su proceso creativo y su llegada a la comunidad freestyle de Valencia.
Postigo reconoce que lleva “toda la vida rapeando lo que vivía”, pero entrar en las batallas le cambió el enfoque: “Yo me creía un dios… hasta que llegué a Valencia”, admite entre risas. Con apenas cuatro o cinco meses compitiendo, el paternero ya se mueve por Masanasa, Torrent, Benicalap o Alicante, donde empieza a encontrar su estilo y su lugar.
Influenciado por Nadal 015, Duki y Arcano, Postigo combina una sensibilidad melódica con un mensaje directo, callejero y real. Sus vivencias -incluidas etapas duras de su propia vida, como haber vivido en un piso okupa- aparecen en sus letras y marcan su visión del rap: “Si no hablas de lo que vives, ¿de qué hablas?”.
El paternero también elogió la escena local, especialmente figuras como Cuso, a quien considera una de las grandes promesas actuales: “Tiene técnica, corazón y algo que transmitir”. Además, habló sobre el fenómeno Monster, defendiendo su enfoque artístico y la potencia audiovisual del proyecto.
En lo personal, Postigo confesó que sueña con ver renacer un parque de batallas estable en Paterna, señalando incluso ubicaciones: el parque del Tiro Pichón o las emblemáticas escaleras del auditorio. Y musicalmente, adelantó que tiene dos temas propios cargados de vivencias y emociones: “Salieron de mis peores momentos; algún día quiero hacer uno desde la alegría”.
Con humildad, ambición y una verdad que se nota cuando improvisa, Postigo se consolida como una de las voces emergentes a seguir en el panorama urbano valenciano.