La sección Temps de Festa recibió a la Falla Dos de Mayo, una de las comisiones más numerosas de Paterna, con un censo que ronda los 450 falleros entre mayores e infantiles. En el estudio estuvieron Valeria Luján, Fallera Mayor Infantil; los copresidentes Carlos Cerdán y Elena Martínez; y el presidente infantil Hugo Sánchez. La Fallera Mayor, Almudena, no pudo asistir, aunque estuvo muy presente durante la conversación.
La historia de la comisión se remonta a 1969 y, como tantas fallas, nació “en un bar y en una servilleta”, recordaba Elena Martínez, que entró en la falla en 1970 con apenas cuatro años. Desde entonces, la comisión ha crecido hasta convertirse en una de las más potentes del municipio. “Cuanta más gente, más pensamientos… pero también más soluciones”, reflexionaba Carlos, que comparte presidencia con su propia madre en una fórmula inédita de copresidencia conjunta. “Pensábamos que lo íbamos a llevar peor… y lo llevamos muy bien”, admitía entre risas.
Uno de los pilares de la comisión es el monumento. Compiten en Sección Especial con el lema Budú, obra de Josemi Gasent. “El monumento es lo más importante”, defendía Elena, que desde 2002 impulsa que el llibret y la falla giren en torno a la misma temática. En esta ocasión, el libro aborda el budú desde una perspectiva social y reivindicativa: “Queremos destruir guerras, ir en contra del bullying y del machismo”. Una apuesta por usar la falla como altavoz crítico sin perder el humor y la sátira.
La presentación, celebrada en La Salle, volvió a ser uno de los grandes momentos del ejercicio. Valeria vivió una puesta en escena inspirada en Los Trolls: “Fue un bucle de emociones”, confesaba. Su hermano fue quien le impuso la banda, algo que “no me esperaba para nada”. La presentación mayor viajó hasta Cuba, con una escenografía trabajada al detalle. Y el fin de fiesta —base sobre la que luego se construye la presentación— volvió a demostrar el nivel artístico de una comisión que empieza a preparar estos actos prácticamente desde antes de septiembre.
De cara a marzo, la Dos de Mayo ya tiene marcado el calendario desde el día 13, con excursión a Valencia, albaes el día 14 y actividad constante hasta la cremà. Los representantes lo tienen claro sobre lo que le piden a 2026: “Que no llueva”, repetían entre risas. Y, sobre todo, que la comisión siga disfrutando como hasta ahora. “Que todo funcione correctamente y que la gente disfrute”, resumía Carlos. Porque si algo dejó claro la entrevista es que en la Dos de Mayo la falla es familia, es trabajo compartido… y es pasión durante los 365 días del año.