La sección Temps de Festa de La Tarde recibió a los representantes de la Falla Campamento: Nerea Ruíz, Fallera Mayor Infantil; José Augusto Martínez, presidente; y Dylan Ruíz, presidente infantil. La Fallera Mayor, Paula Herrero, no pudo asistir por compromisos universitarios, aunque estuvo muy presente durante la conversación. Campamento, una de las comisiones históricas de Paterna, supera ya los 53 años de trayectoria. “La comisión nace en el 72-73. Se juntan cuatro fuera de serie en un bar y ahí empieza todo”, recordó José Augusto, explicando incluso que el primer escudo llegó a tallarse en una mesa de mármol.
Actualmente la comisión ronda los 220-225 falleros, con cerca de 80 infantiles, una cifra que demuestra su fortaleza generacional. Para Nerea, representar a la comisión supone “mucha alegría, mucha ilusión y diversión”. Dylan, por su parte, confesó que no se esperaba que su hermana le dedicara unas palabras en la presentación: “No me esperaba que mi hermana me hubiese dedicado unas palabras”, explicó aún emocionado una semana después del acto.
Uno de los hitos recientes de la comisión ha sido la compra del casal, un paso decisivo tras décadas en el mismo local. “La falla tenía que estar plenamente convencida de que quería ese sitio y que no había otro en el que irse”, explicó el presidente. La operación se realizó con el respaldo financiero de Caixa Popular y tras negociar con la propiedad. “En su momento hubo miedo”, reconoció José Augusto, consciente del compromiso económico que supone para una comisión, pero también del valor que aporta tener un espacio propio para desarrollar la vida fallera.
La presentación, celebrada en La Salle tras cinco años fuera de ese escenario, dejó momentos de gran intensidad. “Cuando se encendieron las luces y vimos el teatro lleno fue muy emocionante”, explicó el presidente. Nerea describió su salida al escenario como “mucha alegría y emoción”, mientras Dylan aseguró que, cuando sea mayor, le gustaría repetir como presidente. En cuanto al fin de fiesta, la comisión apostó por un espectáculo sentimental en el que se despidió a los infantiles que pasan a mayores. “Consiguieron que sintiéramos lo que querían transmitir”, valoró José Augusto.
La entrevista también dejó una reflexión clara sobre el calendario escolar durante las fallas. El presidente defendió que los días 14 y 15 deberían ser festivos para que los infantiles puedan vivir la plantà y la cremà completa. “No puedes enseñarles la fiesta si no pueden estar presentes”, argumentó, insistiendo en que las fallas son “365 días de trabajo”.
Campamento afronta ahora la recta final hacia marzo con carpa confirmada, monumentos en sección Especial —con Chromatic en la infantil— y el deseo compartido de “que el tiempo acompañe, que no haya incidentes y que todo el mundo disfrute”. Una comisión que combina tradición, renovación y una clara apuesta por la convivencia en el barrio.