POR JORGE PÉREZ
La Cordà de Paterna afrontaba un nuevo compromiso en casa, el primero de 2026, con energías renovadas tras el parón navideño. El último encuentro disputado —a la espera de la reprogramación del aplazado ante Tenerife— se saldó con una importante victoria frente al Barcelona, aunque ese triunfo no fue suficiente para abandonar los puestos de descenso. El equipo de Jago llegaba casi al completo, con la única ausencia de Carmen Segura, y con la recuperación de varias jugadoras que aumentaban las opciones de revertir la situación clasificatoria. Enfrente, un rival de media tabla pero con el mismo objetivo de permanencia: el conjunto vasco del Domusa Teknik ISB.
El quinteto inicial lo formaron Lorena Segura, Clara Che, Marina Bleda, Aminata Traoré e Irene Broncano, que regresaba a jugar en Paterna tras su largo proceso de recuperación por la lesión sufrida el pasado verano. El partido no pudo comenzar mejor para las locales. Dos triples consecutivos de Clara Che y Marina Bleda marcaron el tono ofensivo inicial, mientras que un buen reverso de Traoré bajo el aro ampliaba la ventaja. La Cordà jugaba con confianza y acierto, y un triple de Broncano situaba por primera vez los dobles dígitos en el marcador. Pese a ello, el Domusa Teknik ISB no bajaba los brazos y lograba mantenerse en el partido en un arranque intenso y muy dinámico.
Un contraataque culminado por Llompart obligó a las visitantes a solicitar tiempo muerto a falta de 5:05, con 13-7 en el electrónico. Tras la pausa, las sensaciones ofensivas bajaron ligeramente, aunque la intensidad defensiva se mantuvo, provocando pérdidas y malos lanzamientos del conjunto vasco, con acciones destacadas como un tapón de Saravia. El primer cuarto se cerró con un claro 23-13 y la sensación de estar viendo a un equipo sólido y muy competitivo.
En el segundo periodo, las excesivas revoluciones pasaron factura. El Domusa Teknik ISB comenzó a recortar distancias aprovechando pérdidas locales, aunque un triple de Lorena Segura tras una rápida transición mantenía la ventaja paternera. La dinámica obligó a Jago a pedir tiempo muerto (26-22, min. 7:56).
Saravia sumó tres tiros libres consecutivos y La Cordà volvió a encontrar soluciones en ataque mediante sistemas bien ejecutados. El partido se calentó tras varias decisiones arbitrales consecutivas en contra de las locales, que derivaron en una técnica al técnico paternero. Aun así, las visitantes solo pudieron sumar un tiro libre.
Un 3+1 de Lorena Segura estiró de nuevo la renta hasta el 43-29 (min. 2:59), lo que provocó un tiempo muerto del banquillo visitante y una técnica a su entrenador. Sin embargo, el Domusa reaccionó con varios triples consecutivos que, sumados a nuevas imprecisiones locales en los minutos finales, redujeron drásticamente la ventaja. Al descanso, el marcador reflejaba un ajustado 43-41 tras haber llegado a mandar por 14 puntos. El partido de Geraldynn empezaba a brillar de manera única para las vascas.
Tras el paso por vestuarios, el Domusa Teknik ISB empató el encuentro y, poco después, se puso por delante por primera vez. Las pérdidas de balón y la rápida acumulación de faltas penalizaron a La Cordà en los primeros minutos de la segunda mitad, aunque un triple de Llompart y otro de Broncano mantuvieron al equipo en la pelea.
El intercambio de canastas dio paso a un tramo en el que las imprecisiones ofensivas y las faltas constantes frenaron por completo a las locales, mientras las visitantes comenzaban a abrir brecha. Un triple de Virginia Sáez no cambió la dinámica de un tercer cuarto muy complicado, marcado también por varias decisiones arbitrales controvertidas. Al final del periodo, el marcador era de 58-68.
Los últimos diez minutos comenzaron cuesta arriba para La Cordà, que afrontaba el tramo decisivo con diez puntos de desventaja tras haber dominado buena parte del encuentro. El Domusa Teknik ISB mantuvo el acierto exterior, mientras que las locales no lograban recuperar el ritmo del primer cuarto.
La tensión fue en aumento, con protestas desde el banquillo local y una confusión en un tiempo muerto que incrementó el nerviosismo. Finalmente, Jago fue expulsado tras recibir una segunda técnica. El técnico paternero se marchaba del parqué muy enfadado, no se le había visto así en toda la temporada. Con el partido ya muy decantado, el objetivo pasó a ser minimizar la diferencia.
El encuentro concluyó con un 71-90 final en un duelo que comenzó de forma muy prometedora para La Cordà, pero que se fue torciendo por la falta de continuidad, los errores propios y un tercer cuarto decisivo. Un resultado que no permite mejorar la situación clasificatoria, aunque deja destellos del nivel que el equipo es capaz de ofrecer.