POR JORGE PÉREZ
La Cordà de Paterna regresaba al Pabellón tras dos jornadas consecutivas lejos de casa y lo hacía con la moral reforzada después de su triunfo en el encuentro aplazado ante Canoe. Un punto de inflexión necesario que se reflejó en un partido serio, lleno de esfuerzo, buen juego y el regreso de dos piezas claves: Marina Bleda y Anna Prim, aplaudidas por una afición que volvió a disfrutar de un equipo competitivo.
Enfrente esperaba una rival de enorme entidad, el Celta, segundas clasificadas y con una racha impresionante de ocho victorias consecutivas. Un equipo que, además, guarda un pasado reciente especial en la memoria de Paterna: aquel duelo por el ascenso en el playoff de hace tres temporadas. Dos necesidades opuestas, dos estilos y dos dinámicas que presagiaban un partido de alto voltaje. Y así fue.
El quinteto formado por Galiana, Gabriel, Bleda, Segura y Llompart marcó el inicio de un encuentro intenso desde el primer instante. Lorena Segura, la más inspirada en el arranque, abrió el marcador desde el triple. El Celta respondió con un 2+1 y el duelo entró en una fase de alternancia constante. El conjunto local volvió a mostrar algunas pérdidas e imprecisiones —menos que en partidos anteriores— que permitieron a las gallegas abrir una pequeña brecha. Aun así, otro triple de Segura devolvía el empate (11–11, min. 4). Un acierto exterior de Saravia puso a Paterna por delante de nuevo, aunque el Celta cerró mejor el cuarto y alcanzó su máxima ventaja hasta ese momento: +5 (17–22).
El marcador tardó en moverse, pero una magnífica acción entre Bleda y Segura abrió la anotación. Llegó después una técnica al banquillo local por una acción protestada, una decisión muy discutida en la grada y que no reflejó lo ocurrido en la jugada. Una jugadora del Celta golpeó al balón para que Paterna no sacara rápido, pese a que no había saque rápido Jago Pérez protestó la acción y le sacaron la técnica. Decisión desacertada. Lejos de venirse abajo, Paterna reaccionó con carácter. Gabriel sumó dos canastas consecutivas bajo el aro y, poco después, el retorno al pabellón de Paterna de Anna Prim tras su larga lesión desató una ovación emocionante.
El segundo cuarto fue el mejor de las locales: defensa sólida, inteligencia en la selección de tiro y un dato revelador: Celta terminó el periodo con 0/10 en triples. Una bandeja espectacular de Bleda y la energía del equipo dieron la vuelta al marcador: 30–26 al descanso. Paterna crecía y el público lo sentía.
Segura volvió a abrir el cuarto con un triple, pero el Celta reaccionó con un lanzamiento forzado sobre la bocina, una pérdida local y otro triple que dieron la vuelta al encuentro en apenas tres minutos (33–37). De no conseguir ninguno en 20 minutos a 2 en nada. Pese a que Saravia siguió manteniendo viva la esperanza con otro acierto exterior, las gallegas encontraron su momento desde el perímetro. Un canastón de Traoré, tras una brillante secuencia colectiva en transición, dio aire a Paterna. Y un nuevo triple de Segura volvió a ponerlas por delante, aunque Celta respondió otra vez con velocidad y acierto desde fuera. Se llegó al último cuarto con 45–47, todo por decidir.
El periodo comenzó con otro triple gallego que cayó como un jarro de agua fría. Paterna lo intentó, pero el acierto visitante crecía mientras a las locales les costaba más encontrar el aro. Aun así, Saravia mantuvo al equipo con vida desde el triple. Las gallegas lograron su máxima ventaja (50–59, min. 6). Pero la Cordà no se rindió: Llompart, incisiva, sumó desde el tiro libre y dejó el partido a un triple de distancia. Sin embargo, esta vez la defensa no consiguió frenar al Celta, que encontró vías de anotación que antes no tenía. La calidad y profundidad de plantilla de las viguesas se impuso en el tramo final, llegando a un +12 que dejó sentenciado el encuentro antes del minuto final.
El 60–70 final deja a Paterna de nuevo en zona peligrosa, pero también deja sensaciones positivas: competitividad, actitud, un notable segundo cuarto y el regreso de dos jugadoras fundamentales como Marina Bleda y Anna Prim, claves para el crecimiento inmediato del equipo.
Si el conjunto de Jago Pérez mantiene esta línea y logra continuidad en su plantilla, las opciones de salir de la zona baja siguen plenamente vivas. El camino es exigente, pero el nivel mostrado demuestra que la Cordà de Paterna tiene juego para competir en la élite del baloncesto femenino nacional.