Por Jorge Pérez
El NB Paterna volvió a la competición tras el aplazamiento de la jornada anterior y lo hizo en casa, frente a un NBF Castellón que llegaba todavía sin conocer la victoria. El contraste entre el ambiente gélido del pabellón y la tensión por la situación del equipo marcó la noche desde el calentamiento hasta el bocinazo final. Las ausencias de Marina Bleda, Irene Broncano, Carmen Segura y Virginia Sáez condicionaron la rotación local; en positivo, Ana Prim se estrenó en la plantilla y Llompart reapareció tras su lesión de la pasada jornada. Además esta jugadora sabia antes de encarar el derbi que estará convocadoa con el Valencia Basket. Enhorabuena Marta por la temporada que estas haciendo.
El quinteto inicial de Paterna fue Gabriel, Dávila, Segura, Saravia y Llompart. Castellón abrió el marcador y, en un primer minuto frenético, Paterna acumuló cuatro intentos de canasta sin acierto. El partido se mostró errático en los primeros compases: pérdidas, tiros fallados e imprecisiones por ambos bandos. Pese a ello, los movimientos bajo el poste de Castellón desnivelaron el marcador en el primer cuarto, que terminó 12-15.
En el segundo cuarto Castellón castigó desde el perímetro y con juego interior; Paterna respondió con acciones de Gabriel y la actividad de Traoré, pero el conjunto local no encontró consistencia defensiva y encajó varias canastas interiores y triples visitantes. Un triple de Clara Che recortó algo la distancia, pero se llegó al descanso con un claro 27-37.
El tercer cuarto mantuvo las carencias ya vistas: problemas en el juego interior, muchas faltas que llevaron pronto a bonus a ambos equipos y escasa fluidez ofensiva local. Llompart firmó un bonito 2+1 tras una carrera de campo a campo, y Segura anotó un triple que acercó al equipo, pero la eficacia visitante volvió a marcar diferencia; al final del periodo el marcador reflejaba 45-52.
En los diez minutos finales Castellón aprovechó su momento para abrir la brecha definitiva, llegando a una máxima ventaja de +13. Paterna luchó, se animó en los detalles y buscó soluciones con tiempos muertos, pero la falta de acierto y la frustración por decisiones arbitrales percibidas como inconsistentes no permitieron la remontada. El choque concluyó 53-72 a favor de Castellón.
El pabellón respiró una atmósfera fría y tensa durante gran parte del encuentro. Las jugadoras locales mostraron entrega y apoyo mutuo, pero la frustración acumulada por fallos, decisiones arbitrales discutidas y la dificultad para encadenar buenas acciones se hizo patente. Los tiempos muertos no lograron revertir la dinámica negativa ni calentar a la afición.
Castellón se llevó un derbi trabajado y efectivo, aprovechando sus ventajas en el interior y el acierto exterior para imponer su ritmo. Paterna mostró entrega y momentos de buen juego individual, pero aún necesita corregir el control del balón, la defensa interior y la consistencia ofensiva si quiere competir de tú a tú en lo que resta de LF Challenge y sobretodo mantenerse en la categoría.