POR JORGE PÉREZ
El CV Paterna Liceo afrontaba la última jornada de Superliga 2 con los deberes hechos y la tranquilidad de quien ha firmado una temporada sobresaliente. La tercera plaza estaba asegurada, el billete para la nueva Superliga2 Oro en el bolsillo —a la espera de la financiación necesaria— y un pabellón entregado dispuesto a despedir a su equipo como se merece. Enfrente esperaba Fedes Ascensores La Laguna, segundas clasificadas y obligadas a ganar para mantener opciones de asaltar el liderato.
Antes del inicio, el voleibol dejó paso a la emoción. Las jugadoras de Paterna posaron juntas y entregaron flores y una pancarta a Paz Tolosa, lesionada de gravedad semanas atrás. El gesto, acompañado de una ovación cerrada, recordó que este equipo es mucho más que resultados: es una familia. Desde aquí, todos los ánimos para su recuperación y con el convencimiento de que volverá más fuerte a las pistas.
Pino apostó por su sexteto habitual: Laura Manzano, Emily Borrell, Marta Planells, Rocío Dengl, Erika Cano (por la lesión de Paz semanas atrás) y Andrea Martínez. El arranque fue intenso y equilibrado, con Paterna llevando la iniciativa y manteniendo ventajas cortas hasta el 21-21. Un remate de Rocío devolvió la delantera, pero dos errores consecutivos en saque y recepción permitieron a La Laguna remontar y cerrar el set por 23-25.
El guion se repitió en el segundo parcial: alternancia constante y un CV Paterna Liceo que encontraba pequeñas rachas para abrir hueco. Con 16-13 parecía que el set se inclinaba, pero las canarias respondieron con firmeza y voltearon el marcador (16-17). Tras un tiempo muerto, llegó el momento más duro de la tarde: Erika Cano cayó al apoyar tras un salto y su grito de dolor silenció el pabellón. La jugadora tuvo que retirarse en brazos de Emma, dejando al equipo y a la afición visiblemente afectados. Mucho ánimo también para ella.
Pese al golpe emocional, Paterna sacó orgullo. Con 20-20, las locales encadenaron cinco puntos consecutivos para empatar el partido. El último, un error visitante tras un saque de Manzano, desató la ovación. Se llevaban el segundo set.
La lesión de Erika obligó a Pino a recurrir a la joven Julia Martí, que respondió con madurez y solvencia. También entraron Marina Silva, Irene Navarro, Cristina Vázquez e Isabel Guillot, demostrando la amplitud en la rotación y el futuro del proyecto gracias al gran trabajo de cantera que están realizando.
El set mantuvo la igualdad, pero Liceo supo gestionar mejor los momentos clave y abrió un colchón de cinco puntos que resultó definitivo. El 25-20 ponía el 2-1 y acercaba el triunfo.
Con la afición empujando, Paterna salió decidido a cerrar el partido. Pero el desgaste acumulado y la necesidad visitante de sumar tres puntos cambiaron el ritmo. La Laguna dominó el set de principio a fin, llegó a ponerse diez arriba (11-21) y llevó el duelo al desempate con un contundente 14-25.
El último set fue un resumen perfecto del partido: intensidad, alternancias y un Paterna que nunca dejó de competir. Las valencianas llegaron al cambio de campo con ventaja (8-6), pero las canarias reaccionaron con un parcial que volteó el marcador (9-9). Pese a un último intento de las de Pino, La Laguna cerró el encuentro por 11-15.
El punto sumado por Paterna impidió que las visitantes pudieran luchar por el liderato, mientras que el equipo valenciano cerró su temporada con una sonrisa y la sensación de haber firmado algo grande.
El CV Paterna Liceo concluye la Superliga 2 en una brillante tercera posición, siete puntos por encima de la Universidad de Granada y solo por detrás de dos gigantes de la categoría. Tras ser sextas en su debut el año pasado, el salto competitivo es evidente. Con la remodelación de la competición, el club estará la próxima temporada en la Superliga2 Oro, un hito que confirma el crecimiento del proyecto.
Una temporada histórica. Una afición orgullosa. Y un equipo que es como una familia ha demostrado que el trabajo, la unión y la ambición pueden llevar muy lejos.