La segunda parte del programa estuvo dedicada al 50 aniversario de la Falla Mariano Benlliure, con la presencia de Adrián Guzmán, responsable de la comisión delegada del aniversario. Guzmán explicó que la efeméride se ha concebido como un proyecto coral, con una intensa programación cultural y emocional que va más allá de los actos tradicionales.
Uno de los primeros hitos fue la cena de gala, en la que cada asistente recibió recuerdos personalizados del aniversario. Además, se presentó el logotipo oficial, elegido mediante concurso interno y con la participación de la artista Milagro Ferrer como jurado. “Buscábamos un diseño limpio, directo, que dijera claramente ‘50 años’ sin recargar”, explicó Guzmán.
Especial protagonismo ha tenido la recuperación de la mascota histórica, Marianín, un murciélago fallero nacido en el 25 aniversario y ahora convertido en figura real. “Rescatamos un dibujo antiguo, lo transformamos en peluche y acabamos creando un Marianín a tamaño real que nos acompaña en todos los actos”, relató. El personaje se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del aniversario.
La Semana Cultural y la exposición en el Gran Teatre han permitido repasar la historia de la comisión a través de corbatines, bandas, fotografías y anécdotas. Guzmán destacó también el valor del llibret, titulado Benvinguts a casa, una obra que utiliza la gastronomía y la mesa compartida como metáfora de estos 50 años. “Una silla vacía en la mesa hace que una receta ya no sepa igual”, reflexionó, subrayando la importancia de la memoria colectiva y el sentimiento fallero.