David Tronchoni, fundador y CEO de la startup Anaimo, ha sido el último invitado en el programa Territorio Empresarial de Paterna Ahora Radio, donde ha compartido su trayectoria profesional y su visión sobre el papel actual de la inteligencia artificial en el tejido productivo.
Con una carrera que comenzó de forma autodidacta a los nueve años, cuando ya programaba sus primeros ordenadores, Tronchoni ha pasado por distintas etapas, combinando la informática con la gestión financiera. En 2004 fundó su primera empresa de software, especializada en soluciones para fábricas. Desde entonces, su enfoque ha sido claro: diseñar productos actualizables y sostenibles, capaces de detectar fallos generalizados con costes de mantenimiento accesibles para el cliente.
Ya en 2007, fue pionero en la aplicación de redes neuronales para la predicción de averías. En 2021, consciente de que la inteligencia artificial estaba a punto de convertirse en una herramienta cotidiana, decidió anticiparse al mercado y lanzar Anaimo, una empresa joven pero con una potente base tecnológica.
Anaimo opera en dos líneas principales: asistentes virtuales que automatizan tareas y ayudan a incrementar las ventas, y visión artificial. Ambos ámbitos concentran actualmente gran parte de la demanda de soluciones basadas en IA.
Durante la entrevista, Tronchoni explicó que muchos empresarios aún confunden conceptos clave como los bots tradicionales —que siguen un protocolo fijo— y los asistentes virtuales con IA, capaces de adaptarse y ofrecer respuestas personalizadas a partir de instrucciones diseñadas por el usuario. Para él, la clave no está en dominar la jerga técnica, sino en identificar casos de uso reales que mejoren la rentabilidad de una empresa.
El modelo de Anaimo permite a los usuarios elegir el motor de IA que desean utilizar, adaptando el nivel de servicio y potencia a cada necesidad. Su propuesta es clara: que la tecnología trabaje por ti, liberando tiempo y optimizando recursos.
Entre los ejemplos compartidos, destaca la automatización de procesos rutinarios como la gestión de correos, el envío de presupuestos en lenguaje natural o la atención a clientes vía WhatsApp, todo ello con un coste accesible y escalable.
Para Tronchoni, la IA representa el siguiente gran salto tecnológico, comparable a la llegada de internet o del smartphone. “Ahora cualquier empresa puede beneficiarse enormemente si sabe cómo aplicarla bien”, concluye, animando a los empresarios a perder el miedo y a aprovechar el potencial de estas herramientas para mejorar su calidad de vida y la eficiencia de sus negocios.