La situación actual de la vivienda en Paterna centró una de las últimas entrevistas de La Tarde de Paterna Ahora Radio, con la participación de Concha Pinazo, al frente de Concha Pinazo Inmobiliaria. La empresaria ofreció una visión directa del fuerte desequilibrio entre la demanda de compradores y la escasa oferta de viviendas disponibles en la ciudad.
“La palabra que mejor define lo que estamos viviendo es estrés. Hay muy pocas viviendas y cuando sale una al mercado, en minutos aparecen entre 40 y 50 personas interesadas”, explicó en directo. Según relató, muchas operaciones se cierran en apenas uno o dos días. “Preparamos la vivienda, hacemos vídeos, tour virtual y cuando se publica es una avalancha. En ocasiones se vende entre el primer y segundo día de visitas”.
Pinazo señaló que este fenómeno no se limita a Paterna, sino que se repite en gran parte de la Comunitat Valenciana, y tiene su origen en años de escasa construcción. “Desde que estalló la burbuja inmobiliaria se dejó de construir durante mucho tiempo. Y levantar una promoción no es darle a un botón: desde el solar hasta entregar las llaves pueden pasar seis o siete años. Las viviendas no aparecen de repente”.
La falta de vivienda pública y de protección oficial, añadió, está provocando que toda la presión recaiga sobre la vivienda libre, elevando precios de compra y alquiler. “Cuando no hay vivienda asequible, todo sube. Las de segunda mano se encarecen y el alquiler está completamente disparado. Hay familias que buscan y no encuentran absolutamente nada”.
Durante la entrevista también reclamó mayor coordinación por parte de las administraciones. “Debería existir un pacto de vivienda estable, como ocurre en educación o sanidad, pensando en el ciudadano y no en intereses políticos. Cada día cambian normativas y los profesionales tenemos que adaptarnos constantemente”.
Por último, defendió el trabajo del sector inmobiliario ante una percepción social que considera injusta: “Somos los que damos la cara cada día con la gente que no puede acceder a una vivienda. Intentamos ayudar, defender precios razonables y reclamar más oferta. El problema real es que no hay suficientes viviendas”.