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Ana y Laura Bilbao, cofundadoras de Nuttralia: «La alimentación saludable no se enseña desde el miedo, se enseña desde la educación»

Las dietistas-nutricionistas valencianas defienden la educación alimentaria en colegios y empresas, y alertan del “entorno obesogénico” que normaliza el azúcar desde la infancia.

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Nuttralia nació cuando emprender en nutrición todavía no era lo habitual. Ana y Laura Bilbao, hermanas y dietistas-nutricionistas formadas en la Universitat de València, contaron en Territorio Empresarial cómo aquel “run run” surgido en una formación acabó convirtiéndose en un proyecto con vocación educativa. Tras un curso de desarrollo de ideas de negocio, presentaron su propuesta el 12/12/2012 y, en apenas unos meses, dieron el salto al emprendimiento.

En la entrevista, ambas insistieron en una idea clave: no hacen “dietas” al uso, sino educación alimentaria, es decir, herramientas y recursos para que las personas tomen decisiones conscientes según su contexto. “La alimentación es voluntaria y consciente; la nutrición es lo que hace el cuerpo de forma automática”, explicaron, diferenciando el enfoque pedagógico de Nuttralia frente a la visión más reducida de “menú y pauta”.
Su trabajo se centra, sobre todo, en colectivos: colegios, familias, profesorado, empresas y también personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión. En el ámbito escolar, elaboran menús (por normativa) y, a partir de ahí, involucran a toda la comunidad educativa: formación a familias, docentes y personal de cocina, además de talleres prácticos con niños. En este punto, señalaron una realidad frecuente: a las charlas suele acudir un porcentaje reducido de familias, por lo que su método se apoya en cambios asumibles: “de todo lo que te contamos, llévate al menos una cosa y aplícala”.
Otro de los ejes de la conversación fue el bombardeo de mensajes contradictorios en redes y medios, y el riesgo de divulgar “desde el miedo”, con prohibiciones que deterioran la relación con la comida. También defendieron la necesidad de identificar a los perfiles cualificados: el grado universitario de Nutrición Humana y Dietética o, en su caso, la formación técnica reglada.
Durante el programa, Nuttralia explicó conceptos que ayudan a entender debates cotidianos. Por ejemplo, el del azúcar: recordaron la recomendación de la OMS sobre límites de azúcares añadidos y detallaron la diferencia entre azúcares intrínsecos, añadidos y libres, usando el ejemplo de la naranja frente al zumo: al “romper la matriz” se libera el azúcar y cambia el impacto metabólico, sin necesidad de demonizar el zumo, pero sí de comprenderlo y contextualizarlo.
También abordaron el “entorno obesogénico”, ese ecosistema que empuja a consumir ultraprocesados mediante regalos, reclamos, colocación en cajas de pago o marketing con personajes y famosos. Una dinámica que, según señalaron, normaliza hábitos poco saludables y complica la educación alimentaria desde la infancia.
En la recta final, hablaron de tecnología útil en cocina, como la freidora de aire, valorándola como herramienta que puede facilitar hábitos por ahorro de tiempo y menor uso de aceite. Eso sí, advirtieron: cocinar ultraprocesados en airfryer no los convierte en saludables; la clave sigue siendo la materia prima y el etiquetado.
Como cierre, Ana y Laura Bilbao dejaron dos conceptos para quedarse: flexibilidad alimentaria y alimentación intuitiva. Un enfoque que busca evitar el “todo o nada”, reducir la culpa y construir hábitos sostenibles en el tiempo.